Ministerio de Economía, Industria y Competitividad IEO
Qué hacemos? El IEO lidera una campaña oceanográfica para evaluar el estado de las poblaciones de anchoa y sardina del Mediterráneo
Share

El IEO lidera una campaña oceanográfica para evaluar el estado de las poblaciones de anchoa y sardina del Mediterráneo

Este estudio se repite cada año desde 2009 en el marco del programa europeo MEDIAS cubriendo todo el litoral entre 20 y 200 metros de profundidad

El IEO lidera una campaña oceanográfica para evaluar el estado de las poblaciones de anchoa y sardina del Mediterráneo
Aparejo de pesca pelágico a bordo del Miguel Oliver. Foto: COB-IEO

Durante 35 días, un equipo científico formado por 22 investigadores liderados por el Instituto Español de Oceanografía (IEO), evaluará el estado de los ecosistemas pelágicos del Mediterráneo español, donde faena la flota de cerco, en el marco del proyecto europeo MEDIAS (Mediterranean International Acoustic Survey)

Los científicos, pertenecientes a los centros oceanográficos de Baleares, Murcia, Vigo, A Coruña y Canarias del Instituto Español de Oceanografía (IEO), de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y de las universidades de las Islas Baleares, Málaga, La Laguna y Vigo, llevarán a cabo esta campaña de investigación que comenzó este sábado 24 de junio y finalizará el 28 de julio a bordo del buque oceanográfico Miguel Oliver de la Secretaría General de Pesca del MAPAMA.

La campaña liderada por Magdalena Iglesias, investigadora del Centro Oceanográfico de Baleares del IEO, se desarrolla en aguas de la plataforma continental del Mediterráneo español, entre la frontera con Francia y el estrecho de Gibraltar y su objetivo es evaluar el estado de los ecosistemas y de las poblaciones de peces pelágicos que los habitan, principalmente sardina y anchoa. Se trata de un estudio que se viene realizando en verano, de forma anual, desde 2009 y que forma parte del programa MEDIAS, cofinanciado por la Unión Europea con el objetivo de generar conocimientos científicos para la gestión de las pesquerías pelágicas en la zona.

En los 35 días de campaña, se llevarán a cabo 111 radiales de muestreo acústico y el número de muestreos necesarios, con arte de arrastre pelágico, para identificar los ecotrazos detectados mediante la ecosonda científica, entre los 30 y los 200 metros de profundidad en la plataforma continental, durante los cuales se tomarán datos oceanográficos de temperatura, salinidad y fluorescencia con una sonda CTD SBE-25. Asimismo, se llevarán a cabo avistamientos de aves y mamíferos marinos, así como toma de muestras de las capas de zooplancton detectadas por la ecosonda.

La información recogida durante estas cinco semanas permitirá estimar la abundancia y estructura poblacional de las especies pelágicas que forman parte de las comunidades explotadas en la plataforma continental por la pesquería de cerco en el Mediterráneo, obtener información biológica de las principales especies explotadas (sardina, anchoa, jureles, …) y analizar el impacto de la pesca en los ecosistemas. Asimismo, esta información permitirá mejorar la caracterización de las comunidades pelágicas y hábitats explotados por la pesquería de cerco, determinar las zonas de puesta de anchoa, alacha y jureles y obtener parámetros físicos y químicos de las masas de agua.

El programa europeo MEDIAS

El objetivo general de la campaña MEDIAS obedece al Reglamento 199/2008 de la Unión Europea, que establece un marco comunitario para la recopilación, gestión y uso de los datos del sector pesquero y el apoyo al asesoramiento científico en relación con la política pesquera común. Por ello, "los Estados miembros llevarán a cabo campañas científicas de investigación en el mar para evaluar la abundancia y la distribución de las poblaciones con independencia de los datos facilitados por la pesca comercial y para evaluar el impacto de la actividad pesquera sobre el medio ambiente". Se trata de un proyecto iniciado en 2009 por Francia, España, Italia, Grecia, Malta y Eslovenia y que actualmente engloba 9 países ribereños del Mediterráneo y del Mar Negro debido a la posterior incorporación de Rumania, Bulgaria y Croacia, cuyos investigadores han consensuado y aplican una misma metodología de trabajo y estudio.