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Los eventos de mortalidad masiva asociados a las olas de calor marinas podrían ser la nueva normalidad en el Mediterráneo

Es la principal conclusión de un estudio en el que participa el IEO junto a otros 30 equipos de investigación de 11 países.

El trabajo, liderado por el ICM-CSIC demuestra que, entre los años 2015 y 2019, estos eventos afectaron a toda la cuenca mediterránea.

Los eventos de mortalidad masiva asociados a las olas de calor marinas podrían ser la nueva normalidad en el Mediterráneo
Paramuricea clavata. Foto: Mario Munaretto

Un trabajo liderado el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), en el que también han participado el Centre d’Estudis Avançat de Blanes (CEAB), el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats (IMEDEA), el Instituto Español de Oceanografía (IEO), la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad de Alicante (UA), la Universidad de Sevilla (US) y otros centros internacionales, demuestra que, entre los años 2015 y 2019, el Mediterráneo experimentó una serie de olas de calor marinas que afectaron a todas las regiones de la cuenca, dando ello lugar a eventos de mortalidad masiva recurrentes durante todo el período analizado.

Palma, martes 26 de julio de 2022. El artículo, publicado recientemente en la revista Global Change Biology muestra que las poblaciones de unas 50 especies (incluyendo corales, esponjas y macroalgas, entre otros) se vieron afectadas por estos eventos a lo largo de miles de kilómetros de costas mediterráneas, desde el Mar de Alborán hasta las costas del próximo oriente.

“Los impactos de las mortalidades se observaron entre la superficie y los 45 metros de profundidad, donde las olas de calor marinas registradas fueron excepcionales, afectando a más de un 90% del Mediterráneo y alcanzando temperaturas de más de 26ºC en algunas áreas”, detalla Joaquim Garrabou, investigador del ICM-CSIC y uno de los autores del estudio.

Las especies clave, las más afectadas

Algunas de las especies más afectadas por los episodios de mortalidad masiva en el Mediterráneo son clave para el mantenimiento del funcionamiento y la biodiversidad de los principales hábitats costeros. Entre ellas figuran las praderas de Posidonia oceanica o las poblaciones de corales, que forman dos de los hábitats más emblemáticos de este mar.

Este es el primer estudio que evalúa los efectos de las mortalidades masivas a escala mediterránea durante cinco años consecutivos. En total, han participado más de 30 grupos de investigación de 11 países, lo que ha permitido observar la incidencia y la severidad de la mortalidad en cada rincón de la cuenca. De hecho, se ha obtenido la imagen más completa hasta ahora de los impactos de los eventos de calentamiento extremo sobre los organismos y ecosistemas mediterráneos.

“Lamentablemente, los resultados del trabajo muestran que el mar Mediterráneo está experimentando una aceleración de los impactos ecológicos asociados al cambio climático, lo que supone una amenaza sin precedentes para la salud y el funcionamiento de sus ecosistemas”, exponen Cristina Linares y Bernat Hereu, de la UB.

De la excepción a la norma

La crisis climática está afectando gravemente a los ecosistemas marinos de todo el mundo y el Mediterráneo no es una excepción. En concreto, las olas de calor marinas asociadas a esta crisis están causando eventos de mortalidad masiva en todos los ecosistemas litorales de esta cuenca como consecuencia de su aumento de frecuencia, intensidad y extensión.

“Ante este escenario, es imprescindible conocer la relación entre las distintas respuestas biológicas de la biodiversidad marina y los diferentes niveles de exposición al calor”, apunta el profesor de la US Free Espinosa. Por su parte, David Díaz y Emma Cebrián, investigadores del IEO y el CEAB, respectivamente, lamentan que, hasta la fecha, “la alta variabilidad de las respuestas observadas entre especies y poblaciones a escalas espaciales y temporales muy diferentes ha minado nuestra capacidad de explorar esta relación”.

Ahora, gracias a la resolución temporal y espacial consideradas, se ha podido demostrar que existe una relación positiva significativa entre la duración de las olas de calor y la incidencia de los eventos de mortalidad.

“Los eventos de mortalidad masiva en el Mediterráneo son equivalentes a los de blanqueamiento observados también de forma consecutiva en la gran barrera de coral, lo que sugiere que estos episodios son ya la norma más que la excepción”, explica el profesor de la UA Alfonso Ramos.

Por todo ello, la comunidad científica insta a reforzar la coordinación y la cooperación a nivel regional, nacional e internacional, como se ha hecho en este trabajo, a fin de alcanzar decisiones de gestión más efectivas capaces de hacer frente a la emergencia climática.

Esta investigación se ha llevado a cabo gracias al apoyo de los proyectos europeos H2020 MERCES, H2020 Futurmares, InterregMED MPA-Engage, y del proyecto del Plan Nacional HEATMED (RTI2018-095346-B-485 I00).

Referencia bibliográfica: Joaquim Garrabou, Daniel Gómez-Gras, Alba Medrano, Carlo Cerrano, Massimo Ponti, Robert Schlegel, Nathaniel Bensoussan, Eva Turicchia, Maria Sini, Vasilis Gerovasileiou, Nuria Teixido, Alice Mirasole, Laura Tamburello, Emma Cebrian, Gil Rilov, Jean-Baptiste Ledoux, Jamila Ben Souissi, Faten Khamassi, Raouia Ghanem, Mouloud Benabdi, Samir Grimes, Oscar Ocaña, Hocein Bazairi, Bernat Hereu, Cristina Linares, Diego Kurt Kersting, Graciel la Rovira, Júlia Ortega, David Casals, Marta Pagès-Escolà, Núria Margarit, Pol Capdevila, Jana Verdura, Alfonso Ramos, Andres Izquierdo, Carmen Barbera, Esther Rubio-Portillo, Irene Anton, Paula López-Sendino, David Díaz, Maite Vázquez-Luis, Carlos Duarte, Nuria Marbà, Eneko Aspillaga, Free Espinosa, Daniele Grech, Ivan Guala, Ernesto Azzurro, Simone Farina, Maria Cristina Gambi, Giovanni Chimienti, Monica Montefalcone, Annalisa Azzola, Torcuato Pulido Mantas, Simonetta Fraschetti, Giulia Ceccherelli, Silvija Kipson, Tatjana Bakran-Petricioli, Donat Petricioli, Carlos Jimenez, Stelios Katsanevakis, Inci Tuney Kizilkaya, Zafer Kizilkaya, Stephane Sartoretto, Rouanet Elodie, Sandrine Ruitton, Steeve Comeau, Jean-Pierre Gattuso, Jean-Georges Harmelin, 2022. Marine heatwaves drive recurrent mass mortalities in the Mediterranean Sea. Global Change Biology. 2022;00:1–18. https://doi.org/10.1111/gcb.16301 (2022).

El Instituto Español de Oceanografía (IEO) es un Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, dedicado a la investigación en ciencias del mar, especialmente en lo relacionado con el conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino. El IEO representa a España en la mayoría de los foros científicos y tecnológicos internacionales relacionados con el mar y sus recursos. Cuenta con nueve centros oceanográficos costeros, cinco plantas de experimentación de cultivos marinos, 12 estaciones mareográficas, una estación receptora de imágenes de satélites y una flota compuesta por cinco buques oceanográficos, entre los que destaca el Ramón Margalef y el Ángeles Alvariño. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y, en particular, el Programa Operativo de I+D+i por y para el Servicio de las Empresas (Fondo Tecnológico), participa en la cofinanciación de los buques Ramón Margalef, Ángeles Alvariño y Francisco de Paula Navarro, así como en el Vehículo de Observación Remota (ROV) Liropus 2000.

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Un estudio cuestiona un método propuesto en la última década para evaluar la acidificación oceánica

Científicas del IEO, IIM e ICM han evaluado diferentes técnicas en 2400 muestras obtenidas en 10 campañas oceanográficas.

Un estudio cuestiona un método propuesto en la última década para evaluar la acidificación oceánica
Buque Ramón Margalef durante una campaña de monitorización oceanográfica. Foto: IEO-CSIC

Un nuevo trabajo, publicado como revisión crítica en abierto en la revista Environmental Science and Technology liderado por científicas del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), y colaboraciones del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (IIM, CSIC) y del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (ICM, CSIC), evalúa el método analítico de detección de ión carbonato en agua de mar, cuya disminución es un indicador de la acidificación en el océano. El trabajo evidencia la necesidad de mejorar dichas técnicas para poder monitorizar y evaluar este proceso consecuencia del cambio global.

A Coruña, miércoles 20 de julio de 2022. En los océanos se acumula sobre un 30% de todo el CO2 de origen antropogénico vertido a la atmósfera. Este CO2 se disuelve en el agua de mar y altera el equilibrio químico ácido-base, desplazando los equilibrios químicos a un medio más ácido, disminuyendo el pH y la concentración del ión carbonato y aumentando el bicarbonato. Este proceso es lo que se conoce como acidificación oceánica y su cuantificación y monitorización se ha convertido en un reto científico.

“Los cambios de estas variables dentro de la variabilidad general del océano son muy pequeños, por ello disponer de metodologías exactas y precisas, junto con medidas sostenidas en el tiempo gracias a las series temporales, es tan importante a la hora de cuantificar los cambios químicos asociados a la acidificación del océano”, explica Marta Álvarez, oceanógrafa química del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y colider del estudio.

En este sentido, investigadoras del CSIC del Instituto Español de Oceanografía de A Coruña y Baleares, el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo y el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, con colaboraciones internacionales, recopilaron más de 2400 muestras de pH, alcalinidad e ión carbonato recogidas en 10 campañas oceanográficas realizadas entre 2009 y 2020. Estos datos permitieron contrastar la evolución del método de ión carbonato, actualizado en cinco revisiones sucesivas entre 2008 y 2019. “La pregunta que queríamos responder era si estos retoques en el método realmente mejoraban la cuantificación del ión carbonato y con ello de la acidificación, y si se podían utilizar en series temporales donde la consistencia y coherencia de las medidas es absolutamente esencial”, explica Elisa F Guallart líder de la revisión.

Este estudio, publicado como revisión crítica en abierto en la revista Environmental Science and Technology, concluye que ninguna de las cinco aproximaciones existentes para determinar el ión carbonato es lo suficientemente fiable para poder implementarse en series temporales en el Noroeste Atlántico ni en el Mar Mediterráneo y proveer de información fidedigna a lo largo del tiempo. “Si queremos incorporar esta variable como la quinta medible del sistema del CO2, y por tanto útil en la cuantificación de la acidificación oceánica, es necesario reevaluar, redefinir y validar la metodología del ión carbonato por la comunidad oceanográfica especializada”, apunta Marta Álvarez.

Referencia bibliográfica: Guallart EF, N.M. Fajar, MI. García-Ibáñez, M. Castaño-Carrera, R. Santiago-Domenech, A. El Rahman Hassoun, FF. Pérez, R. Easley, M. Álvarez (2022). Spectrophotometric Measurement of Carbonate Ion in Seawater over a Decade: Dealing with Inconsistencies. Environmental Science and Technology, 56 (12), 7381-7395.

El Instituto Español de Oceanografía (IEO) es un Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, dedicado a la investigación en ciencias del mar, especialmente en lo relacionado con el conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino. El IEO representa a España en la mayoría de los foros científicos y tecnológicos internacionales relacionados con el mar y sus recursos. Cuenta con nueve centros oceanográficos costeros, cinco plantas de experimentación de cultivos marinos, 12 estaciones mareográficas, una estación receptora de imágenes de satélites y una flota compuesta por cinco buques oceanográficos, entre los que destaca el Ramón Margalef y el Ángeles Alvariño. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y, en particular, el Programa Operativo de I+D+i por y para el Servicio de las Empresas (Fondo Tecnológico), participa en la cofinanciación de los buques Ramón Margalef, Ángeles Alvariño y Francisco de Paula Navarro, así como en el Vehículo de Observación Remota (ROV) Liropus 2000.

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