Para el estudio, que también evalúa las principales especies explotadas por la pesquería de arrastre dirigida a la captura de marisco, se han utilizado datos de campañas experimentales y de la flota comercial, a partir de un enfoque ecosistémico.
![]()
Investigadores del grupo de investigación ERDEB del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han evaluado el estado de explotación de las comunidades demersales del talud de las Islas Baleares, que explota la flota de arrastre. Para ello, se han utilizado dos fuentes de datos. Por un lado, datos de las campañas de arrastre experimental, que se llevan a cabo alrededor de Mallorca y Menorca desde 2001, y por otro, las capturas de la flota de arrastre comercial que opera en la zona, a partir de sus hojas de venta diaria desde 2000.
En este trabajo, se han identificado tres asociaciones o comunidades de especies, entre 200 y 800 m de profundidad: margen de la plataforma entre 200 y 299 m, talud superior entre 300 y 499 m, y talud medio entre 500 y 800 m. A pesar de que la profundidad es el factor principal que determina estas comunidades, otros factores como el área geográfica y el nivel de esfuerzo pesquero a que están sometidas también podrían afectar la composición de especies de estas comunidades.
La evaluación del estado de conservación se ha realizado mediante la estimación de indicadores y el análisis de su evolución durante la última década, utilizando dos aproximaciones diferentes y complementarias. La tradicional, a nivel de población, para las principales especies de crustáceos explotadas en estos fondos, y un enfoque multi-específico, más novedoso, que considera las asociaciones de especies de manera conjunta. Las especies evaluadas han sido la cigala, de nombre científico Nephrops norvegicus, y la gamba roja o Aristeus antennatus, ambas de gran valor comercial y objetivo de la pesca de arrastre de profundidad en las Islas Baleares y en gran parte del Mediterráneo occidental. Los indicadores para la primera de estas especies parecen sugerir una mejora en su estado de explotación a lo largo de los últimos años. En la segunda, se observan diferencias dependiendo de la fuente de datos analizada, sin una tendencia clara. Estas diferencias pueden deberse a la gran variabilidad estacional que presenta la gamba roja, que no se refleja en los datos de campañas experimentales, ya que se obtienen en una época concreta del año. Los indicadores del análisis ecosistémico coinciden con estos resultados. La comunidad del talud superior ha experimentado una mejoría significativa en los últimos años, probablemente ligada a una disminución del esfuerzo pesquero en estos fondos. Sin embargo, en el talud medio los resultados fueron contradictorios. En este caso, las diferencias pueden deberse a que los datos comerciales sólo incluyen especies comercializadas, mientras que las campañas incluyen información de toda la comunidad demersal. Otro factor que puede influir es la diferencia en la efectividad de los artes experimentales y comerciales. En este sentido, es importante tener en cuenta que aunque la información obtenida en campañas experimentales es de gran calidad y muy valiosa, hay que ser cautelosos a la hora de interpretar los resultados obtenidos para aquellas especies que presentan importantes variaciones estacionales y para las comunidades donde estas especies predominan.
Este artículo científico es el resultado de una estancia de investigación realizada por la investigadora Beatriz Guijarro en el Hellenic Center for Marine Research (HCMR) de Creta y financiada por el proyecto "ECOsystem approach to SUstainable Management of the Marine Environment and its living Resources" (ECOSUMMER) a través de una beca Marie Curie Initial Training Networks, del Sexto Programa Marco de la Comisión Europea. Los datos empleados se han obtenido en el marco del Programa nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero, cofinanciado por la Comisión Europea y el IEO.
El enfoque ecosistémico
Las pesquerías mediterráneas de fondo son multiespecíficas, ya que se dirigen a un gran número de especies bentónicas o demersales, tanto peces, como crustáceos y moluscos. A pesar de ello, el estado de explotación de los recursos se ha basado fundamentalmente en evaluaciones mono-específicas, centradas en determinadas especies, sin tener en cuenta esta multi-especificidad. En los últimos años, ha habido una tendencia progresiva desde estas evaluaciones tradicionales hacia una nueva aproximación más amplia, que se ha denominado ecosistémica. Este nuevo enfoque propone tener en cuenta la complejidad de los ecosistemas, sus variaciones naturales y los factores que controlan estos cambios, así como el hábitat y otros componentes del ecosistema y sus interacciones. Esta fórmula es particularmente importante en el caso de las pesquerías multiespecíficas del Mediterráneo.
Uno de los métodos utilizados para evaluar el impacto de la pesca desde este punto de vista ecosistémico se basa en el estudio de las tendencias de múltiples indicadores, necesarios para reflejar la complejidad de los ecosistemas.
Referencia bibliográfica: Beatriz Guijarro, George Tserpes, Joan Moranta and Enric Massutí.- 2011. Assessment of the deep water trawl fishery off the Balearic Islands (western Mediterranean): from single to multi-species approach. Hydrobiologia, Volume 670, Number 1, 67-85.
| < Prev | Próximo > |
|---|