Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea IEO, CSIC
Qué hacemos?
Share

Un equipo científico del IEO diseña dos indicadores de sensibilidad de las comunidades marinas al cambio climático y a la pesca

El trabajo ofrece una guía metodológica para cuantificar comunidades marinas de referencia en ecosistemas con alta biodiversidad

La aplicación de los indicadores en el Cantábrico y el Mediterráneo peninsular español confirma que los procesos de ‘tropicalización’ de peces e invertebrados de ambas regiones se producen de forma diferente

Los resultados identifican un marco adecuado para conocer el estado real de vulnerabilidad y riesgo de los ecosistemas marinos que puede facilitar la toma de decisiones en cuanto a prioridades de su conservación o protección

Un equipo científico del IEO diseña dos indicadores de sensibilidad de las comunidades marinas al cambio climático y a la pesca
El salmonete (Mullus surmuletus), una de las especies demersales utilizadas en este proyecto como indicador biológico. © Antonio Punzón. Centro Oceanográfico de Santander (IEO-CSIC)

Santander, jueves 13 de febrero de 2025. Personal investigador de los centros oceanográficos de Santander, Baleares y Murcia del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) han colaborado en dos estudios para identificar especies clave en las comunidades marinas y, a partir de estas comunidades de referencia, diseñar indicadores que permitan el estudio de la sensibilidad de las comunidades marinas a los efectos del cambio climático y la pesca.

Ambos trabajos observan la composición ‘funcional’ de la comunidad, o sea los atributos funcionales de las principales especies que conforman la comunidad como pueden ser su talla, la forma de su cuerpo, su movilidad o su preferencia térmica, en lugar de enfocar el análisis de las comunidades atendiendo a su composición de especies, es decir desde el punto de vista taxonómico. En este sentido, en comunidades con alta biodiversidad como las predominantes en los ecosistemas marinos de la península ibérica con cientos de especies, el equipo de investigación ha desarrollado una guía metodológica para seleccionar las especies más relevantes y cuyos atributos funcionales dominan la comunidad. Este primer trabajo demuestra la importancia que tienen los criterios de selección de especies en el desarrollo de indicadores, y el sesgo que puede suponer centrarse exclusivamente en un grupo taxonómico, destacando el papel esencial de los organismos invertebrados (moluscos, crustáceos y equinodermos, entre otros) en definir las dinámicas de la comunidad. El trabajo recomienda atender a criterios de abundancia pero también de distribución espacio-temporal en la selección de especies, mientras que desestima otros criterios como la taxonomía o la relevancia comercial de las especies, sentando las bases para estandarizar estudios ecológicos a nivel de comunidad en otros ecosistemas marinos.

Los investigadores ponen el foco en los atributos funcionales de las especies, porque éstos determinan en gran medida la sensibilidad de las especies frente a diversos impactos. “Por ejemplo, una especie fija al sustrato, como un coral, será más sensible a los efectos del paso de una red de pesca, y una especie de afinidad cálida será menos sensible a un aumento de la temperatura en su hábitat” explica Marta Sáinz-Bariáin, investigadora del Centro Oceanográfico de Santander y líder de este trabajo. “Teniendo en cuenta estos datos para todas las especies de las comunidades de referencia es posible identificar la sensibilidad del ecosistema a agentes externos como el calentamiento de las aguas o a la pesca de fondo”, declara Sáinz.

Al aplicar los indicadores en las comunidades de peces e invertebrados de la franja demersal del norte y el este de la península ibérica -en el Mar Cantábrico y la franja ibérica del Mediterráneo- se ha confirmado, entre otras cosas, que a lo largo de las últimas décadas, los procesos de ‘tropicalización’ de ambas regiones se han producido de forma diferente. Este fenómeno consiste en el incremento relativo en la abundancia de las especies con preferencia por aguas más cálidas, y en ambas regiones es un proceso asociado al cambio climático. Mientras que en el Mediterráneo, que está experimentando de forma más pronunciada los efectos del calentamiento, las comunidades han disminuido la presencia relativa de especies sensibles al cambio climático, en el Cantábrico, las especies de afinidades más frías han aumentado su presencia en aguas profundas, y han disminuido en el interior del Golfo de Vizcaya, la zona más expuesta al calentamiento de la franja norte ibérica.

“Este trabajo utiliza un marco especialmente útil para conocer el estado real de vulnerabilidad y riesgo de estos ecosistemas”, explica Julia Polo, primera autora de uno de los estudios. “Entendiendo estos valores de sensibilidad de las comunidades a su exposición al calentamiento y a la presión pesquera, se puede obtener una idea más clara de cuál es la capacidad de un ecosistema de soportar un impacto, y a partir de ahí, estos indicadores pueden llegar a facilitar la toma de decisiones en cuanto a prioridades de conservación o protección de ecosistemas”, concluye Polo.

El estudio se ha llevado a cabo en el marco del proyecto VADAPES, cofinanciado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través de su Programa Pleamar; cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) dentro del Programa Nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero y el apoyo al asesoramiento científico en relación con la política pesquera común y por el proyecto B-USEFUL, financiado por el programa Horizonte Europa de la Unión Europea.

Referencias bibliográficas:

El Instituto Español de Oceanografía (IEO) es un Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, dedicado a la investigación en ciencias del mar, especialmente en lo relacionado con el conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino. El IEO representa a España en la mayoría de los foros científicos y tecnológicos internacionales relacionados con el mar y sus recursos. Cuenta con nueve centros oceanográficos costeros, cinco plantas de experimentación de cultivos marinos, 12 estaciones mareográficas, una estación receptora de imágenes de satélites y una flota compuesta por cinco buques oceanográficos, entre los que destaca el Ramón Margalef y el Ángeles Alvariño. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y, en particular, el Programa Operativo de I+D+i por y para el Servicio de las Empresas (Fondo Tecnológico), participa en la cofinanciación de los buques Ramón Margalef, Ángeles Alvariño y Francisco de Paula Navarro, así como en el Vehículo de Observación Remota (ROV) Liropus 2000.

Logo Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades     Logo FEDER
Share

El IEO inicia la primera campaña oceanográfica de 2025 del programa RADMED, que evalúa el cambio global en el Mediterráneo

Durante 24 días, un equipo científico recopilará datos esenciales sobre el estado ambiental de las aguas desde Barcelona hasta Málaga, incluido Baleares, a bordo del buque Francisco de Paula Navarro.

El programa RADMED contribuye a la monitorización del Mediterráneo con una serie histórica de más de 30 años de datos ambientales.

Esta campaña refuerza el compromiso con el seguimiento de los efectos del cambio global y la conservación de los ecosistemas marinos.

El IEO inicia la primera campaña oceanográfica de 2025 del programa RADMED, que evalúa el cambio global en el Mediterráneo
Primeros muestreos de la campaña RADMED amaneciendo en aguas de Baleares © COB-IEO, CSIC

Málaga, lunes 27 de enero de 2025. Un equipo científico de los centros oceanográficos de Baleares y Málaga del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha dado comienzo a la primera campaña oceanográfica de 2025 del programa de monitorización medioambiental RADMED, que se vienen realizando desde julio de 2007 de forma estacional cuatro veces al año.

Durante 24 días, a bordo del buque oceanográfico Francisco de Paula Navarro, recorrerán el litoral español desde Barcelona hasta Málaga, incluyendo las Islas Baleares, realizando una toma de datos multidisciplinar de variables físicas, químicas y biológicas para evaluar el estado ambiental del Mediterráneo y los efectos del cambio global en sus ecosistemas.

Esta metodología de campaña debe cubrir un área muy amplia por lo que, para optimizar los medios disponibles, se realizan secciones cubriendo la plataforma y el talud en puntos estratégicos de la costa, así como otros en la zona de los canales de las Islas Baleares y el golfo de Valencia.

Estas secciones consisten en una serie de puntos fijos en los que se realiza un muestreo sistemático y rutinario de medición de distintas variables como la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto, la clorofila, los nutrientes o la composición y abundancia de fitoplancton y zooplancton.

Durante la campaña, se prestará especial atención al estudio de las aguas profundas en el Mediterráneo. Así, se realizará una caracterización hidrográfica al noreste de Menorca y otra en Alborán a más de 2500 metros de profundidad para evaluar la circulación. “En el Mediterráneo hay formación de aguas profundas cada año y su dinámica es muy rápida, por lo que su seguimiento, dada su relevancia para el clima y para los ecosistemas profundos, es muy importante y es necesario estudiarlo con una frecuencia mayor que, por ejemplo, en las zonas Atlánticas españolas”, explica Rosa Balbín, investigadora del IEO. Para ello, se realizarán dos radiales a gran profundidad y se procederá al levantamiento y posterior fondeo de varias líneas de equipos oceanográficos de muestreo permanente desplegados en el marco del programa HYDROCHANNGES de la Comisión Internacional para la Exploración Científica del Mediterráneo, uno de ellos mantenido por el IEO desde 1997.

Por otra parte, está previsto instalar un sistema acústico pasivo en la costa de El Garraf con el objetivo de monitorizar el nivel de presión sonora en estas zonas de especial interés para la conservación. Esta costa de El Garraf, en Barcelona, se encuentra en la zona de influencia del Corredor Mediterráneo de Cetáceos. En la edición anterior de RADMED-1124 de otoño, otro dispositivo acústico fue instalado en la región de El Seco de Los Olivos en Almería.

Los trabajos realizados en el marco del programa RADMED contribuyen a dar respuesta a las obligaciones derivadas de la Directiva Marco sobre Estrategia Marina de la Unión Europea (Directiva 2008/56/CE), cuyo objetivo es garantizar el Buen Estado Ambiental de los mares y sus ecosistemas a través de una serie de indicadores que reflejen potenciales efectos antropogénicos sobre el medio marino.

“Estas campañas permiten incrementar los bancos de datos, caracterizar el estado medioambiental marino, generar series de datos temporales, establecer climatologías oceánicas, estudiar oscilaciones, tendencias, anomalías y su relación con el calentamiento global y el cambio climático. Con estos datos disponemos de información veraz del medio marino pudiendo asesorar a las administraciones sobre la correcta gestión de los efectos antropogénicos y del cambio climático”, explica Francina Moya, coordinadora del programa de seguimiento RADMED.

El programa RADMED, financiado por el IEO y el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) de la Unión Europea y en el que participa un equipo científico de los centros oceanográfico de Baleares y Málaga del Grupo Mediterráneo de Cambio Climático (GMCC), se viene realizando de forma periódica desde 2007, fruto de la fusión de diversos proyectos, alguno de los cuales comenzaron en 1992. Este programa ha permitido obtener una serie histórica de datos de más de tres décadas con la que es posible evaluar la tendencia climática del Mediterráneo y los efectos del cambio global en sus ecosistemas.

Además, en esta campaña RADMED-0125 se colabora con dos proyectos externos al IEO: el proyecto EBAMAR-PortoC, liderado por IMEDEA-CSIC, cuyas actividades propuestas giran en torno a la integración en la red de estaciones costeras de Baleares de la nueva Estación Internacional de Investigación Costera de Portocolom (ICRS, CSIC-Max Planck), un nodo para la observación e investigación del cambio climático; y el proyecto GLADIATOR (GLider observations NE of MenorcA to stuDy water mass and sedIment trAnsporT on a seasOnal basis in the North BaleaRic Current), de la Universidad de Barcelona, que busca aportar datos sobre los flujos de agua para evaluar su impacto en la circulación general del Mediterráneo Occidental.

alt

El Instituto Español de Oceanografía (IEO) es un Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, dedicado a la investigación en ciencias del mar, especialmente en lo relacionado con el conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino. El IEO representa a España en la mayoría de los foros científicos y tecnológicos internacionales relacionados con el mar y sus recursos. Cuenta con nueve centros oceanográficos costeros, cinco plantas de experimentación de cultivos marinos, 12 estaciones mareográficas, una estación receptora de imágenes de satélites y una flota compuesta por cinco buques oceanográficos, entre los que destaca el Ramón Margalef y el Ángeles Alvariño. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y, en particular, el Programa Operativo de I+D+i por y para el Servicio de las Empresas (Fondo Tecnológico), participa en la cofinanciación de los buques Ramón Margalef, Ángeles Alvariño y Francisco de Paula Navarro, así como en el Vehículo de Observación Remota (ROV) Liropus 2000.

Logo Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades     Logo FEDER

More Articles...

Page 44 of 252

44