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El Centro oceanográfico de Baleares del IEO participa en un seminario internacional en la mortalidad de la nacra

Participantes en la reunión :: Foto: UIB

La nacra, Pinna nobilis, el molusco endémico del Mediterráneo y uno de los más grandes del mundo, está en peligro crítico de extinción. Una enfermedad ha provocado la mortalidad de prácticamente el cien por cien de las poblaciones. Al ser una especie endémica, recuperar las poblaciones es imposible a partir de ejemplares procedentes de otras áreas, lo que hace más dramática su más que probable extinción inmediata.

La devastadora enfermedad que amenaza la supervivencia de la nacra comenzó hace tres años, en 2016. Una mortalidad «anómala» provocaba la desaparición total de las poblaciones de la costa levantina y de las islas de Ibiza y Formentera. En tan sólo tres meses, habían desaparecido todas las poblaciones de las islas Baleares y del Levante español, cuando antes de la detección de la enfermedad se contabilizaban cientos de miles de individuos, especialmente en el mar de las Baleares y muy particularmente al parque Nacional Marítimo Terrestre de Cabrera, paradigma de su conservación.

Hoy, la enfermedad se extiende por toda la cuenca mediterránea y tiene los mismos efectos catastróficos en mar abierto en todas las localizaciones, desde Almería hasta Turquía y Grecia. Sólo se conservan reductos de nacras vivas en lagunas costeras, fuertemente amenazadas por contaminación antropogénica, como ocurre con todos los sistemas lagunares del Mediterráneo. En España, sólo quedan poblaciones de nacras vivas en el Delta del Ebro y el mar Menor, y poblaciones en cautividad en dos centros de investigación, gracias al MAPAMA (del IFAPA Agua del Pino, en Huelva, y el centro de acuicultura del IRTA, en Tarragona).

Ante la gravedad de la amenaza, investigadores de las diversas localidades mediterráneas empezaron una intensa colaboración. En 2017 científicos españoles dieron la voz de alarma a la comunidad científica sobre el evento de mortalidad masiva (MME) que había en aguas españolas. En 2018, científicos españoles e italianos descubrieron un nuevo parásito, el haplosórido Haplosporidium pinnae, involucrado en la MME y de características extremadamente letales. En 2019 científicos italianos han descubierto que podrían haber micobacterias y también otras bacterias del género Vibrio implicados en el desarrollo de la MME.

Con el objetivo de avanzar en el conocimiento de las causas de la MME y establecer protocolos de actuación, el INAGEA ha organizado el primer seminario internacional sobre la MME de las nacras, "SOS: La nacra, una especie en peligro de extinción".

En el seminario han participado investigadores de prestigio nacional e internacional en el que han expuesto sus resultados más recientes: Patricia Prado, investigadora del Departamento de Aguas Marinas y Continentales del IRTA, y José Ignacio Navas, investigador responsable del Departamento de Producción del IFAPA, ambos responsables de la conservación de las poblaciones de nacras en cautiverio en los centros respectivos.

También han intervenido Montserrat López del IFAPA, reconocida bióloga molecular; Antonio Villalba, investigador del Centro de Investigaciones Mariñas de la Xunta de Galicia y experto en patología de moluscos; José Rafael García March, investigador del IMEDMAR, profesor de la UCV y experto en biología y conservación de la especie y Francesca Carella, de la Universidad de Nápoles Federico II, ha explicado los nuevos descubrimientos sobre la participación de micobacterias en la MME.

Del ámbito de Baleares, han participado Maite Vázquez-Luis y Elvira Álvarez de nuestro centro y expertas en estudios de poblaciones de la nacra, así como Iris Hendrichs del IMEDEA-CSIC y los miembros del LIMIA (GOIB), Gaetano Catanese, José María Valencia y Amalia Grau.