Share

Estado de las poblaciones ícticas litorales en la Reserva Marina de la Isla del Aire

 Ejemplar joven de mero :: Foto: Mª Elena Cefalì (EIJF/COB)

La Estación de Investigación Jaume Ferrer y el Observatori Socioambiental de Menorca presentan los resultados sobre la evaluación de las poblaciones de peces vulnerables a la pesca en el infralitoral rocoso del área marina que incluye la Isla del Aire, tras un año de su declaración como reserva marina. Reconocida en abril de 2019, la Reserva Marina de la Isla del Aire (RMIA) abarca un área de 719.2 hectáreas y comprende dos niveles de gestión: una “zona especial de buceo”, donde se excluyen todas las actividades pesqueras (a excepción de la pesca con caña desde costa) y una “zona general”, donde se aplica una regulación sobre la pesca recreativa y profesional desde embarcación (Decreto 26/2019).

En 2018 ambas instituciones iniciaron el programa de seguimiento del estado de conservación de las poblaciones de peces vulnerables a la pesca en los fondos rocosos de la franja infralitoral en la zona de la RMIA, mediante censos visuales en inmersión. Concretamente, se han realizado un total de 108 transectos en 33 inmersiones, cubriendo un área total de muestreo de 24.750 m2 e identificándose 18 especies de peces consideradas como vulnerables a la pesca. Este programa de seguimiento permitirá evaluar la efectividad de las medidas de gestión adoptadas para la recuperación de las especies en la RMIA. A partir de los datos recogidos durante la campaña de 2020, se analiza la evolución temporal de los indicadores biológicos de riqueza específica, abundancia y biomasa del poblamiento y de las especies entre 5 y 15 m de profundidad. Asimismo, se aportan los primeros datos de estos mismos indicadores a mayor profundidad (entre 16 y 26 m).

En el rango batimétrico superficial, los valores de riqueza específica y abundancia obtenidos en 2020 son similares a los observados durante los dos años anteriores a su protección. Sin embargo, la biomasa media se ha incrementado en un 25% en la Reserva desde su protección, a diferencia de las zonas no protegidas, donde se ha mantenido constante. La biomasa, al integrar la abundancia y la talla de las especies objetivo, se considera el indicador que mejor responde a la los cambios en el poblamiento derivados de las medidas de protección aplicadas.

En cuanto al estrato profundo, todos los indicadores calculados presentan valores más elevados en la zona de reserva que en la zona control. Sin embargo, y debido a que en este estrato no se dispone de datos previos a la creación de la Reserva, estas diferencias no se pueden atribuir de forma inequívoca a las medidas de protección.

Un efecto derivado de esta protección es el cambio en la estructura trófica del poblamiento, con una mayor contribución a la biomasa total de especies de alto nivel trófico, así como mesocarnívoras de talla grande. En ambos estratos de profundidad y en todos los años de seguimiento, la estructura trófica del poblamiento ha sido similar entre la reserva y la zona control. Las especies mesocarnívoras de tamaño medio (espáridos como Dyplodus spp.), representan más del 70% de la biomasa observada, mientras que las especies de mayor nivel trófico (meros, escorpaénidos o muraénidos) o mesocarnívoras de talla grande (como sciaénidos o Labrus spp.) contribuyen en menor medida a la biomasa total. Sin embargo, cabe destacar que a pesar de que la abundancia y talla de estas especies son aún bajas dentro de la zona protegida (abundancia inferior a 1 individuo por transecto y ausencia de ejemplares de tallas grandes), ambos indicadores son siempre superiores en la zona de la RMIA en comparación con la zona control.

La consistencia de estos resultados durante tres años confirma el potencial de la nueva zona protegida, relacionado con sus condiciones ambientales locales, tales como corriente, exposición o conectividad, entre otras, que favorecen la diversidad y el aumento de la biomasa de peces.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el incremento observado en la Reserva es bajo y entra en el rango de las variaciones interanuales descritas para zonas no protegidas en aguas de Baleares, por lo que es necesario un seguimiento a largo plazo para confirmar que las tendencias observadas se deben a las medidas de gestión aplicadas. Asimismo, hay que resaltar que hasta la fecha no se ha habilitado un servicio de vigilancia que asegure el cumplimiento de la normativa establecida, factor clave para la recuperación y conservación de los ecosistemas y especies objeto de la protección. Es esperable que el cumplimiento de la normativa de gestión permita un aumento en la diversidad y funcionalidad de los sistemas biológicos, aportando beneficios tanto en las zonas protegidas como en las aéreas marinas contiguas, siendo éstos objetivos prioritarios de la creación de Áreas Marinas Protegidas.

Finalmente, debemos destacar que se valora muy positivamente el servicio de información habilitado durante la temporada estival de 2019 y 2020, aunque se considera un servicio complementario que no sustituye al de vigilancia. El servicio de información da valor añadido al área protegida al poder difundir los valores de una reserva marina, pero la vigilancia es indispensable para cumplir con los objetivos de conservación.

Los resultados del presente estudio se puede consultar en Informe final de las actividades científico-técnicas realizadas en la Estación Jaume Ferrer de la Mola de Mahón (Menorca) durante el período 2016-2020 y en la pagina web del OBSAM

La Estación de Investigación Jaume Ferrer, situada en La Mola de Menorca y cogestionada por el Govern de les Illes Balears y el IEO, tiene como objetivo impulsar las actividades científicas y técnicas relacionadas con el medio marino en Menorca y está incluida en el proyecto Xarxa d'estacions de recerca de les Illes Balears del Pla de Ciència, Tecnologia, Innovació i Emprenedoria de les Illes Balears. Más concretamente, se trata de apoyar las actividades de investigación, desarrollo y transferencia de tecnología e innovación en el ámbito marino de Menorca, contribuyendo así a descentralizar la investigación en las Islas, consolidar el programa de seguimiento científico iniciado en 2010 y realizar actividades de formación de futuros investigadores y técnicos en ciencias del mar. El proyecto está cofinanciado por el Programa Operativo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) 2014-2020. Más información en http://www.ba.ieo.es/es/estacion-jaume-ferrer

Estació d'Investigació Jaume Ferrer   Conselleria d'Educació, Universitat i Recerca > Secretaria autonòmica d'Universitat, Recerca i Política Lingüística > Direcció General de Política Universitària i Recerca   Instituto Español de Oceanografía (IEO)   Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)